A pesar de los riesgos derivados del Brexit y de la incertidumbre de los resultados en las elecciones de Estados Unidos, se estima que el PIB regional aumentará más del 3% al término de la anualidad, en línea con 2015. No obstante, la inestabilidad política ha condicionado la creación de empresas y la inversión productiva, de ahí que se pida al Gobierno que se priorice la reconducción del déficit, la reactivación de la inversión y el cumplimiento del plazo de pagos.
Además, desde CROEM se señalan las bases que ayudarían a dar más estabilidad al crecimiento, que pasan por seguir reforzando el sector servicios, con el turismo como piedra angular; solucionar los problemas hídricos para que no condicionen el desarrollo de la agricultura, con el Plan Nacional del Agua como eje principal; la recuperación de la construcción, con mayor licitación de obra pública; y la reindustrialización productiva que acabe con la actual volatilidad del sector.