La startup BrainLang lanza la primera factoría de ficción para enseñar a hablar inglés

La startup BrainLang lanza la primera factoría de ficción para enseñar a hablar inglés

Aprender inglés sin esfuerzo, e incluso disfrutando. Es la fórmula con la que BrainLang ha logrado más de 5.000 usuarios registrados en su plataforma web en apenas cuatro meses. La empresa ha sido asesorada sobre financiación en su fase inicial desde el Centro Europeo de Empresas e Innovación de Murcia (CEEIM), que le facilitó la concesión de uno de los préstamos ENISA del Ministerio de Economía, Industria y Competitividad, por su parte, el INFO ha ayudado en la maduración del proyecto.

Esta empresa emergente, fundada por el experto en ingeniería de sistemas adaptados al aprendizaje online Leopoldo Cano, lanzó a finales del año 2016 la primera factoría de ficción diseñada para asimilar el idioma, de modo que cualquiera puede entender y comunicarse en inglés en unos meses, sin profesores ni exámenes, libre de horas de estudio o largas listas de verbos que memorizar. Cuentan con el apoyo del inversor, emprendedor en serie e iniciador del comercio electrónico en España Rodolfo Carpintier, quien aceptó el cargo de presidente y mentor de BrainLang cuando el proyecto era solo un embrión de la primera start-up española -con sello murciano- para el aprendizaje del inglés.

Los emprendedores no han sido menos creativos a la hora de buscar las vías de financiación que les permitieron poner la factoría del entretenimiento en inglés en marcha y lanzar la versión definitiva de pago a finales de 2016. Contaban desde el principio con el peso específico de Rodolfo Carpintier, fundador de la incubadora de proyectos Dad, como Business Angel y presidente, pero también del cartagenero Eugenio Galdón, fundador de ONO y presidente y accionista mayoritario del Consorcio Altán, que construye actualmente la mayor red de banda ancha de México.

La fórmula ‘equity crowdfounding‘ (inversión abierta a cambio de una participación en la empresa), a través de la plataforma Crowdcube, les proporcionó además 259.154 euros en 2016.

Aprender como ocio

El usuario solo necesita escuchar o visionar los videos que BrainLang proporciona a cada cliente registrado -hasta 7 nuevos contenidos al día- durante los ratos de ocio, ya sea de descanso en el sofá o a lo largo de un paseo.

“El 70% de nuestros contenidos son de entretenimiento, el 20% documentales de temas de interés, desde economía a deportes, y un 10% de coaching para incentivar, ya que no hay exámenes”, explica el director de Contenidos de BrainLang, Óscar Arenas.

Un equipo de doce especialistas en distintas áreas, desde lingüística aplicada a ficción, han generado ya una biblioteca de miles de videos que aumenta a diario con historias que enganchan al usuario, pero ensambladas en un lenguaje adaptado.

“A los inversores les explicábamos que somos el Netflix del inglés, un dos en uno, pues contamos con el talento de Fernando Cordero, guionista de series como ‘Médico de familia’, y de la asesora pedagógica Catherine Staveley, profesora de la Universidad de Murcia”, señala el responsable de Contenidos.

En lugar de encontrar métodos estandarizados que proponen el mismo itinerario para todos, la plataforma BrainLang combina

“los dos enfoques más novedosos para la adquisición de una segunda lengua, como son el del profesor Stephen Kraushen, de la Universidad de Southern California, que defiende el aprendizaje de la lengua de forma inconsciente, y el método del profesor Domingo García, exdirectivo de IBM y responsable de los contenidos lingüísticos de BrainLang“.

Sin remordimientos

Un equipo eminentemente murciano para un proyecto que no solo ha innovado en los contenidos sino en el modelo de negocio y la fórmula de comercialización. Con la filosofía ‘paga lo que uses’, el usuario consume los vídeos sin cuotas ni plazos.

“Se parece más a consumir ocio que a asistir a clase, ya que ofrecemos un sistema de recarga y alejamos ese remordimiento del usuario que paga el gimnasio pero luego no acude”, explica Arenas. Como en cualquier plataforma de productos de ficción, “sustituimos a los profesores por guionistas”, asegura el coordinador de la biblioteca BrainLang.

Una plataforma creativa no se fija horizontes cortos. Ya proyectan incorporar tecnologías inmersivas como la realidad virtual o vídeos en 360 grados para sorprender a sus clientes.

“En el futuro nos planteamos aumentar la práctica del habla y la escritura, que sean como una continuación de la escucha y el entendimiento del idioma sin caer en la rutina”, señala Arenas. Su mirada ya apunta hacia un segmento de alto interés para la plataforma: el profesional que necesita dominar el inglés para los negocios. Para probar, ofrecen la primera semana gratis de acceso al sistema completo.

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