Jardín Vertical, con voz y autocuidados, busca micromecenas -CEEIM
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Hexaradix: Jardines verticales, que tienen voz y se cuidan solos, buscan micromecenas

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Hexaradix: Jardines verticales, que tienen voz y se cuidan solos, buscan micromecenas

Wannaseed, fondo de capital impulsado por CEEIM que opera en fase temprana, apoya a Hexaradix en el lanzamiento de su campaña de crowdfunding para financiar la fabricación de su producto.

 

Hexaradix propone a los amantes de las plantas que disfruten de sus jardines verticales en el interior o exterior de sus viviendas, mientras su cuidado queda a buen recaudo de recipientes inteligentes con sensores de última tecnología aplicadas en el Internet de las Cosas (IoT). El usuario puede gestionar y chatear desde su Smartphone o tablet con un asistente autónomo para que la vegetación se mantenga siempre en estado perfecto, además de embellecer el entorno donde se encuentra instalado.

El mantenimiento y cuidado del jardín vertical de casa en condiciones óptimas durante la ausencia de sus dueños ha dejado de ser un problema para los jardineros amateurs cuando tienen que ausentarse de su vivienda durante varios días, por largas jornadas de trabajo o, simplemente, que gustan de disfrutar de su belleza en su entorno residencial, pero no tienen tiempo o conocimientos apropiados para un cuidado idóneo, a quienes se ofrece ahora la oportunidad de delegar esta tarea, bajo su supervisión. Para todos ellos, la tecnología brinda una solución inteligente que evita la mortandad, facilita el uso de plantas comestibles en el hogar, además de cuidar de las flores y plantas como si fuese un profesional, tan sólo hay que controlar el entorno natural desde el móvil, desde cualquier lugar del planeta.

Control desde el móvil

Tener jardines perfectos es posible gracias a Jesús Romero, CEO, y Raphael Trautmann, socios, que han creado Hexaradix (+info aquí), una propuesta tecnológica e innovadora, a la par que global, que consiste en un recipiente sensorizado que está dotado de un depósito de agua con una capacidad de riego autónomo, por un tiempo superior a un mes, y avisa cuando hay cuando debe recargarse. El receptáculo es un hardware programable conforme a los gustos del usuario, quien gana, así, tiempo libre para otras aficiones, más allá de la jardinería.

El jardín vertical también analiza los datos medioambientales y de la planta, por lo que actúa sólo cuando es preciso, así, en caso de lluvia, el riego queda automáticamente suspendido. También tiene autonomía en energía superior a dos meses, avisando al móvil del usuario para su recarga cuando queda un 10% de su capacidad, que, al no llevar cable, se realiza a través de un puerto USB incorporado en el recipiente, al igual que si fuese un Smartphone.

La comunicación personalizada entre las plantas y las personas es sencilla, se realiza en tiempo real y la relación es en lenguaje natural, a través de un dispositivo móvil, sea Android o IOS, que conecta con el asistente autónomo, tras pasar por la nube.

El sistema de Hexaradix sólo se pone en marcha cuando hay una necesidad real de riego, además, es capaz de monitorizar la luz y la temperatura, al igual que la humedad ambiental y la humedad de la tierra. Los emprendedores han sacado al mercado dos versiones, denominadas Hexaradix 7 y Hexaradix 7 Smart, este último lleva una app para incorporar todos los datos de la planta, así como bot para hablar con ella.

Juego en interiorismo

El software de los jardines verticales está orientado a un uso doméstico, además de ser aplicable en exteriores de viviendas particulares, hostelería y restauración. Además, al no llevar incorporados cables ni depósitos de agua externos, los módulos pueden instalarse en cualquier lugar y cambiarse se ubicación tantas veces como se desee, lo que permite ir jugando con la decoración del entorno.

En el diseño de los recipientes, que tienen forma de hexágono, se ha cuidado que cada unidad funcione de forma independiente, con su propia red de sensores y bajo el cuidado de su propio robot (bot), así, los usuarios pueden instalar cada cédula en la pared por separado o agrupadas, formando composiciones.

Crowdfunding

Los socios de Hexaradix llevan una trayectoria imparable desde hace un año, cuando fueron seleccionados entre una veintena aspirantes como el primer proyecto de participación de Wannaseed, vehículo ágil de coinversión en empresas emergentes, que apoya desde el inicio a emprendedores con proyectos con alto potencial de crecimiento en el mercado global, para contribuir a crear un tejido innovador sólido en el desarrollo económico en la Región de Murcia, además de ayudar a crear empleo.

Con el apoyo obtenido desde Wannaseed ha reducido a seis meses tareas como la compra de materia prima, la elaboración de los prototipos y hasta la contratación de externos, unas tareas que hubiese supuesto el triple de tiempo sin este respaldo.

Tras la inscripción de su empresa como sociedad limitada y la puesta en marcha, los socios precisan ahora 18.000 € para invertir en moldes, de cara a la fabricación del producto, para lo que han recurrido al crowdfunding. La campaña de financiación colectiva comenzará el próximo 24 de abril, a las 12 del mediodía, en www.verkami.com, plataforma dedicada al micromecenazgo que está catalogada por los expertos entre las tres primeras en España, con prestigio entre los microinversores del país, además de la transparencia en la información aportada y en los pagos.

Una vez conseguida la financiación prevista, y validado el producto, Wannaseed prevé afrontar una segunda fase de inversión para que el producto esté en la calle lo antes posible, además de procederse al envío de los primeros recipientes inteligentes a los micromecenas del crowdfunding.



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