Cuando elaboramos un plan de negocio no basta con tener una idea. Necesitamos estructurarla en un plan que proyecte su desarrollo, viabilidad y posibilidades de ejecución. Parece algo sencillo, ¿verdad? Sin embargo, muchos emprendedores necesitan ayuda para dar el primer impulso a su proyecto y para ello las incubadoras de empresas son una excelente solución para su crecimiento.

Fuente: murciaeconomia.com
Como hemos explicado, las incubadoras se centran en ayudar a emprendedores que lanzan su startup, ayudándoles a definir su producto y/o modelo de negocio. Sin embargo, las aceleradoras buscan un proyecto mucho más consolidado, seleccionando startups que se encuentran en un ciclo de vida más avanzado.
El objetivo de las aceleradoras es lograr que los proyectos obtengan beneficios reales una vez que el producto o servicio que ofrecen los emprendedores se encuentre disponible en el mercado.
Además, en el proceso de aceleración de startups, es importante destacar la figura del mentor. Los mentores pasan a convertirse en un pilar fundamental para el emprendedor, gracias a su especialización en el área de negocio de los proyectos y su experiencia. El mentoring, por tanto, les ayudará a que su producto o servicio avance con una mayor rapidez.
En definitiva, la aceleración de startups se basa en tres factores: