Todo el sector educativo habla de STEAM (Science, Technology, Engineering, Art, Mathematics), una de las metodologías que está triunfando en las aulas. STEAM, que combina Ciencia, Tecnología, Ingeniería, Arte y Matemáticas aprovecha los puntos en común de estas cuatro materias para desarrollar un enfoque interdisciplinario del proceso de enseñanza de los estudiantes a través de las herramientas tecnológicas necesarias.
Aunque inicialmente las siglas eran STEM, hace pocos años se decidió incluir al arte como parte del proceso educativo de esta metodología. Se entendió que el arte no potencia únicamente la creatividad de los alumnos sino que, además, ayuda a desarrollar habilidades de observación, escucha activa y resolución de problemas reales que llaman a la sistematización y a la colaboración.
Durante los últimos años, el ámbito educativo y formativo, está incorporando un sinfín de proyectos multidisciplinares que abarcan varias materias.
La metodología STEAM permite, sin duda, incorporar los conocimientos curriculares (normalmente más teóricos) de asignaturas como ciencias, química o matemáticas trabajando a su vez competencias y actitudes como el trabajo en equipo, competencia digital, iniciativa o la toma de decisiones. En este sentido, la principal característica de esta metodología es la formación práctica, que permite a los alumnos trabajar de manera real a través de la experimentación.
En todos estos proyectos la tecnología actúa como punto de unión con el resto de materias, bien porque los alumnos crean una nueva tecnología, la usen para desarrollar algo nuevo o se apoyen en ella para comunicarse a través de las TIC. Estos proyectos se pueden nutrir de todas las herramientas y metodologías disponibles en el aula y que abarcan desde la robótica y la programación hasta las redes sociales.
Por tanto, fomentar la creatividad y la imaginación, junto con el dominio de la ciencia y la tecnología es la mejor forma de preparar a los niños para un futuro laboral impredecible y no demasiado lejano. Y es que recordemos que, según afirman los especialistas, el 65% de los alumnos de Primaria van a estudiar carreras para puestos de trabajo que aún no se han inventado. Además, estiman que, en 2030, casi la mitad de los empleos que conocemos podrían estar automatizados o subcontratados.
Existen diferentes proyectos y herramientas que ayudan a la aplicación de la metodología STEAM en el aula y que facilitan la labor de los docentes. Destacamos algunos: