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La constitución de una empresa pasa por diferentes fases que comprende los trámites de constitución y loa trámites de puesta en marcha y las principales necesidades durante los primeros años. El comienzo de la actividad empresarial está sujeto al tiempo que lleve la tramitación de las licencias y permisos, que varía en función de la forma jurídica elegida y del tipo de negocio a emprender. La forma jurídica, junto a la marca y nombre comercial, constituyen los primeros pasos a dar. Previo a la puesta en marcha, hay que decidir el tipo de sociedad, si se trata de un empresario individual, comunidad de bienes o sociedad civil y la forma jurídica elegida, que contempla diferentes opciones. Otra diligencia previa es el registro de la marca y nombre de la empresa, detallando la denominación española, comunitaria y el nombre comercial. Los trámites de constitución corresponden a las gestiones a realizar una vez superada la fase inicial y comprende desde la certificación negativa del nombre, la calificación para Soc.Lab. y Soc.Coop. el otorgamiento de Escritura Pública y el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados hasta el CIF y Registro. Los trámites de puesta en marcha enmarcan a las gestiones a realizar ante la Agencia Tributaria – Fiscalidad, Seguridad Social, Ayuntamientos y los trámites específicos, en función de la actividad. Desde CEEIM te ofrecemos asesoramiento personalizado sobre los trámites que debes seguir, y los organismos a los que debes acudir para solicitar los permisos necesarios.
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